Escrito por el pastor Juan Navarro
"Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar “defensa” con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;
16
teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros
como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena
conducta en Cristo.
17 Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal" I Pedro 3:15
Dios les bendiga:
Deseo hablaros acerca de la importancia de hacer una apologética “bíblica” centrándonos en el mismo contexto de esta base bíblica al hacer una “defensa” legitima, y responsable pero ante todo dar un buen testimonio de nuestra conversión al hacer uso de palabras sanas e irreprochables para hacer callar a los enemigos del evangelio y de La Verdad.
Lamentablemente “muchos” creyentes y ministros no se están sometiendo a las mismas escrituras y los vemos con que liviandad hacen uso de palabras ofensivas y profanas en su apologética no bíblica que acostumbran hacer esto los deja mal a ellos mismos ya que como pastor me doy cuenta de la contaminación que existe en aquellos que hacen uso de un lenguaje profano y recuerdo las palabras del Señor cuando dijo:
Creo que lo que El Señor reprueba es que quien pretende corregir realmente no tiene moral, no es ejemplo ya que se encuentra no solo en la misma condición sino ante los ojos del Señor esta en peores condiciones al no ver sus yerros y al mismo tiempo tratar de corregir a otros. . .
Debemos hacer una apologética como aquí nos manda El Señor:
"Estad siempre preparados para presentar “defensa” con “mansedumbre y reverencia” ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros"
Cuando tenemos a una persona que es grosera y que nos ataca personalmente debido al testimonio cristiano o la exposición de la sana doctrina no debemos contestarle de la misma manera ya que si nosotros tenemos La Sana Doctrina debemos manifestarlo también con hechos no solo con palabras. . .
Nos aconseja la palabra del Señor en el libro de proverbios:
"La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces" Pr. 15:1-2
Recordemos que para pelear se necesitan mínimo 2 personas y debe haber cordura en una para apagar el fuego y para que no demos un pésimo testimonio como se está viendo en redes sociales no solo entre creyentes sino entre “ministros” que se dan con toda clase de palabras groseras y profanas.
Recordemos también que no defendemos “dogmas” humanos o ritos religiosos, sino que defendemos la misma palabra del Señor y debemos hacerlo como El nos ordena hacerlo si es que somos “siervos” de Dios; lo debemos evidenciar en toda nuestra manera de vivir el cristianismo…
Por lo cual, toda labor apologética que no se está haciendo como Dios nos manda en las escrituras no es de Él, es del mismo hombre religioso quien pelea por sus “doctrinas” y se vale de cualquier cosa para imponerse ante los demás, esto es finalmente lo que se persigue, imponer por la fuerza los dogmas humanos y religiosos más que las escrituras mismas.
La verdad es que me cansa leer tanta grosería en muros de hermanos y pastores al igual que los falsos maestros hacen uso de lo que Dios condena en nuestra base bíblica: “Hipocresía”, esta palabra en el idioma griego original nos dice que es un “actor”, alguien que aparenta ser algo que realmente no es.
Exactamente así es: Estos creyentes y ministros Actúan, aparentan ser de sana doctrina, aparentan amar a Dios y a la iglesia pero sus acciones son iguales que las de los impíos, Dios tenga misericordia de ellos y de la influencia sobre las ovejas débiles.
En lo personal tengo muchas “dudas” de los hermanos y ministros que hacen una apologética vulgar, profana y más dudas tengo de ellos cuando veo sus propios “yerros” doctrinales, debemos cambiar si acaso actuamos igual ya que un día no muy lejano estaremos frente al Señor y no habrá excusa ante El.
Conclusiones:
Cristo es nuestro máximo ejemplo:
"Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis" Jn.13:15
"Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros" Tito 2:7-8
17 Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal" I Pedro 3:15
Dios les bendiga:
Deseo hablaros acerca de la importancia de hacer una apologética “bíblica” centrándonos en el mismo contexto de esta base bíblica al hacer una “defensa” legitima, y responsable pero ante todo dar un buen testimonio de nuestra conversión al hacer uso de palabras sanas e irreprochables para hacer callar a los enemigos del evangelio y de La Verdad.
Lamentablemente “muchos” creyentes y ministros no se están sometiendo a las mismas escrituras y los vemos con que liviandad hacen uso de palabras ofensivas y profanas en su apologética no bíblica que acostumbran hacer esto los deja mal a ellos mismos ya que como pastor me doy cuenta de la contaminación que existe en aquellos que hacen uso de un lenguaje profano y recuerdo las palabras del Señor cuando dijo:
"¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano" San Mateo 7:3-5
Creo que lo que El Señor reprueba es que quien pretende corregir realmente no tiene moral, no es ejemplo ya que se encuentra no solo en la misma condición sino ante los ojos del Señor esta en peores condiciones al no ver sus yerros y al mismo tiempo tratar de corregir a otros. . .
Debemos hacer una apologética como aquí nos manda El Señor:
"Estad siempre preparados para presentar “defensa” con “mansedumbre y reverencia” ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros"
Cuando tenemos a una persona que es grosera y que nos ataca personalmente debido al testimonio cristiano o la exposición de la sana doctrina no debemos contestarle de la misma manera ya que si nosotros tenemos La Sana Doctrina debemos manifestarlo también con hechos no solo con palabras. . .
Nos aconseja la palabra del Señor en el libro de proverbios:
"La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces" Pr. 15:1-2
Recordemos que para pelear se necesitan mínimo 2 personas y debe haber cordura en una para apagar el fuego y para que no demos un pésimo testimonio como se está viendo en redes sociales no solo entre creyentes sino entre “ministros” que se dan con toda clase de palabras groseras y profanas.
Recordemos también que no defendemos “dogmas” humanos o ritos religiosos, sino que defendemos la misma palabra del Señor y debemos hacerlo como El nos ordena hacerlo si es que somos “siervos” de Dios; lo debemos evidenciar en toda nuestra manera de vivir el cristianismo…
Por lo cual, toda labor apologética que no se está haciendo como Dios nos manda en las escrituras no es de Él, es del mismo hombre religioso quien pelea por sus “doctrinas” y se vale de cualquier cosa para imponerse ante los demás, esto es finalmente lo que se persigue, imponer por la fuerza los dogmas humanos y religiosos más que las escrituras mismas.
La verdad es que me cansa leer tanta grosería en muros de hermanos y pastores al igual que los falsos maestros hacen uso de lo que Dios condena en nuestra base bíblica: “Hipocresía”, esta palabra en el idioma griego original nos dice que es un “actor”, alguien que aparenta ser algo que realmente no es.
Exactamente así es: Estos creyentes y ministros Actúan, aparentan ser de sana doctrina, aparentan amar a Dios y a la iglesia pero sus acciones son iguales que las de los impíos, Dios tenga misericordia de ellos y de la influencia sobre las ovejas débiles.
En lo personal tengo muchas “dudas” de los hermanos y ministros que hacen una apologética vulgar, profana y más dudas tengo de ellos cuando veo sus propios “yerros” doctrinales, debemos cambiar si acaso actuamos igual ya que un día no muy lejano estaremos frente al Señor y no habrá excusa ante El.
Dios está
esperando que nosotros cada día maduremos, que crezcamos en la fe y en
La Palabra para ser lo que Su Palabra nos enseña: Representantes de Él,
lo cual implica demasiados compromisos con El y Su Palabra, amén!
Conclusiones:
Cristo es nuestro máximo ejemplo:
"Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis" Jn.13:15
Los pastores de sana doctrina Timoteo y Tito fueron un ejemplo para los pastores de hoy:
"Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza" I Tim.4:12
"Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza" I Tim.4:12
"Presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros" Tito 2:7-8
El
apóstol Pablo fue ejemplo de vida e integridad:
"Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros" Filipenses 3:17
"Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros" Filipenses 3:17
El
apóstol Pedro da testimonio de nuestro amado maestro y además nos dice
como debemos ser nosotros hoy:
"Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas, el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente" I Pedro 2:21-23
"Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas, el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente" I Pedro 2:21-23


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