sábado, 22 de septiembre de 2012

PECADOR: VE A LA CRUZ


"Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" S. Juan 3:14-15

Tú pecador, que caminas por el sendero de la vida sin pensar en la eternidad; que has enfocado tu existir en torno a tu propio deleite; ...Te has enamorado del mundo y sus atractivos placeres, has sido deslumbrado por sus luces engañosas, cual mariposa que ha sido atraída a su propia trampa.

Pecador: Porque todos pecamos. Unos de una forma, otros de otra, pero todos llevamos en la frente, como Caín, la insignia infame del pecado; y éste, cual tirano esclavizante nos hace sentir su dominio cada vez que somos tentados y pecamos.



Ciertamente atractivo y deleitoso es el pecado, si no lo fuese nadie sería tentado. ...Terrible maldición cargamos en nuestra humana concupiscencia, la de ser presa facil de nuestro instinto, porque apenas se enciende el engaño del pecado ante nuestros ojos, y ya caemos seducidos al antojo de nuestro torcido corazón.



O acaso te engañas pensando que eres bueno? Ignoras que la Biblia afirma que solo Dios es bueno, y que fuera de El, nadie lo es? 

...Pecador: no te engañes; no eres bueno. Pese a las virtudes de las que te jactes, tienes que reconocer que si algún brillo hay en ti, fue propiciado por las manos de tu hacedor, y no por tus propias manos. Porque todas tus habilidades y talentos te fueron otorgados en el momento en que fuiste concebido en el vientre materno, y tú las descubriste con el paso del tiempo.



Sin embargo, aún y con todas tus dotes, eres un pecador empedernido, porfiado en tu propia complacencia, vives dedicado a tu propia satisfacción, y a perseguir tus propios deleites. Te formas metas y laboras duramente hasta conseguirlas, y una vez conquistadas, vienen a acrecentar la gigantesca montaña de tu ego.



Porque eres altivo, orgulloso, pagado de tí mismo. Te sientes el ser supremo, cuando solo eres un frágil vaso de barro. Pecador: No has mirado tus propias fragilidades? No has llorado alguna vez sintiendo tu propia impotencia? ...No has deseado alguna vez no haber cometido tantos errores? El día que heriste a la persona que te amaba, la noche que engañaste a tu ser querido, la vez que cometiste lo que jamás debiste... Pecador: Reconoce, eres presa fácil de tu propia humana concupiscencia.

"Miserable de mí!" Dijo el apóstol, "Quién me librará de este cuerpo de muerte?" (Romanos 7:24) Pecador: te has encontrado alguna vez en ese mismo dilema? ...Has marchado en pos de tus propios deleites, creyéndote dueño y señor de tu destino, cuando en realidad solo eres un esclavo de tu triste pecado. Y en medio de tu andar, jamás te has detenido a pensar que quizás... solo quizás; has extraviado el rumbo?

Te has perdido en la vorágine de la vida. Buscando amor y satisfacción, solo has encontrado amarga decepción. Jamás has sentido que algo te llene, porque todos tus placeres son momentáneos, pasajeros. Y tarde que temprano te pasan la factura.



Estás perdido pecador. Has extraviado el camino o mejor dicho, jamás lo has encontrado. Vas errando por el desierto de la vida, buscando el oasis que mitigue la sed de tu alma, y cuando parece que por fin lo has hallado, tristemente solo espejismos han resultado.

La vida, ese desierto hostil al caminante, sus espejismos prometen dicha y placer, pero despiertas y te encuentras aún con sed. Durante el día su sol cae abrasador y por las noches su frío llega al corazón. Y las alimañas te acechan dia y noche, prestas a inyectar su mortal veneno. Pecador, y tú no te das cuenta, afiebrado no has notado el peligro circundante.



Y la serpiente antigua, el más nefasto enemigo del hombre, cuyo veneno mata el alma, ha merodeado por tu camino, fuiste mordido y envenenado sin conocerlo, pecador... cada día que pasa te aproximas a tu deceso. La eternidad se acerca a ti con velocidad.

Pecador: No estás preparado, las puertas del cielo no estan abiertas para ti. ...Y porqué habrían de estarlo? Si no eres bueno, siempre viviste en tu egoísmo, concentrado en tu propio placer?
...Aún si buenas obras te precedieran, la realidad es que ellas no poseen en la eternidad poder alguno.

Mas... un rayo celeste en el firmamento revela celestial visión: y una voz poderosa, plena de amor te advierte: "PECADOR: VE A LA CRUZ"



Oh, maravilla de visión! una cruz se levanta imponente. Sobre sí yace el cordero de Dios, aquél que por su amor lo entregó todo, que siendo inocente permitió sucumbir cual vulgar malechor. 
Bendita visión que al que la viera, cobrará vida, y en cuya esperanza yace la salvación de la humanidad... 


Pecador: Mira la cruz, observa sus terribles clavos horadando las manos que te formaron, inflingiendo el castigo destinado a ti, contempla las espinas clavadas en la frente santa, y la fuente de vida que de su sangre brotó. 

A precio de sangre fuiste valorado, y hubo quien diese tal satisfacción; su nombre es JESUS, el cordero amado, el Hijo unigénito del Altísimo Dios. 

Pecador: ve a la cruz, levanta tu vista y recibe la vida, no hay otro remedio para tu mal. No hay medicina que sane tu llaga, solo la sangre del cordero amado puede aliviarte de tu maldad, solo El puede sanarte y darte la paz.

Quieres vivir, deseas ser salvo? Ve a la cruz, y deposita allí tu carga de pecado, deja que Cristo la tome por tí, El ya pagó el precio hace 2000 años, solo requieres ir a El con fe, arrepentirte de tu pecado, y pedirle a Cristo que señoree en tu corazón.



...Has descansado al pie de la cruz? tus cargas inmensas has abandonado, las has descargado ante la cruz? pecador, solo reposa en la gracia que inmerecidamente te ha sido conferida, solo abandónate en sus brazos de amor. El tiene cuidado de tu vida, solo creelo en tu corazón.