"Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, SEA ANATEMA" Gálatas 1:6-9
Dios les bendiga:
Mucha confusión existe en la era moderna acerca de lo que constituye el Evangelio de Jesucristo. Cuando veo los ministros contemporáneos y escucho lo que la mayoría de éstos están predicando, me pregunto QUE ES LO QUE HEMOS HECHO (la iglesia contemporánea) CON EL MENSAJE DE CRISTO.
Lo primero que debemos aclarar es:
QUE ES EL EVANGELIO?
Dicho en pocas palabras: el Evangelio es todas las cosas que Jesús enseñó, predicó, y obró. Su vida, obra, muerte expiatoria y resurrección constituye el total de lo que la Biblia llama EVANGELIO. No de balde llamamos evangelios a los cuatro libros que detallan la biografía de Jesucristo: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
Por lo cual, podemos resumir aún mas la respuesta a esta interrogante con la siguiente contundente declaración: EL EVANGELIO ES JESUCRISTO.
Porqué entonces existe tánta confusión hoy al respecto? Porqué podemos observar nuevas y distorsionadas versiones conforme avanza el tiempo? Cada cual está sacando su propia version: Los neopentecostales y su evangelio de la codicia, la llamada "Teología de la prosperidad", la cual es solo la punta del iceberg de una gran colección de prácticas altamente cuestionables, como por ejemplo los famosos "pactos financieros", las oraciones por carteras, finanzas, carros, casas, y demás.
EL FALSO EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD
Da verguenza ajena ver a estos predicadores de la "prosperidad" cual lobos sedientos, devorar al rebaño, atreviéndose a asegurar que si éstos "siembran" en sus ministerios, Dios les va a hacer el consabido milagro que ellos estén necesitando. Se atreven a ofrecer los favores de Dios al mejor postor, como si Dios vendiera sus bendiciones, son nefastos, corruptos, codiciosos de ganancias deshonestas, hombres que se niegan a trabajar a fin de cumplir sus codicias, y toman la fe como fuente de ganancia.
Cada vez que escucho a estos lobos por la radio o les veo por la televisión siento una oleada de indignación, mezclada con una enorme verguenza de que éstos se denominen cristianos, pues son una mancha para el genuino evangelio de Jesucristo:
"¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas" Judas 11-13
Este falso evangelio de la prosperidad está amaridado con la llamada "Teología del Dominio" la cual ha dado al creyente que antes era definido como un "siervo" de Dios, la categoría de "Gobernante", de "Príncipe" o "Princesa" de Dios. Ya en este neo-evangelio no hay lugar para los siervos, pues todos y todas han sido elevados a la estatura de reyes y gobernantes. Ellos reinan pero su reinado carece del verdadero Rey: Jesucristo.
Analicemos algunas declaraciones de ministros propulsores de esta heterodoxia:
“Ya que somos reyes, ¿no debemos de tener la majestad, la honra y los bienes materiales propios de los reyes? Esta es nuestra herencia natural. Es un patrimonio que podemos reclamar por medio de sólo presentar la documentación necesaria. Estos son tesoros que podemos reclamar tanto como pudiéramos sacar dinero de un banco en el cual una gran cantidad de dinero hubiera sido depositado en nuestra cuenta. Si uno pretende ser un rey, pero vive en pobreza y enfermo y desesperado, ¿cómo podrá la gente creer su pretensión?” Paul (David) Yonggy Choo
“Reclámalo porque está aquí sobre la tierra y Satanás se ha apoderado del dinero, porque él es el dios de este siglo. Di: “Yo reclamo…”, nombrando lo que tú quieras o necesites. “Reclama lo que necesites o desees. Di: ‘Satanás, cuida tus manos de tocar mi dinero’. Luego, di: ‘Vayan, espíritus ministradores, y traíganme el dinero” Kenneth Hagin
" Da $10 y recibirás $1000, da 1000 y recibirás $100.000 ... Cuán grande puede ser una devolución centuplicada" "De una casa y recibirá 100 casas, o una casa que valga 100 veces la que dio. De un avión y recibirá 100 veces el valor del avion. De un carro y la devolución será todos los carros que va a usar durante su vida. En resúmen, que Marcos 10:30 ES UN TREMENDO NEGOCIO!. Gloria Copeland
En fin, no acabaría si tuviera que transcribir todas y cada una de las afirmaciones que estos pseudos han pronunciado.
Otra novedad son la serie de ritos extraños que esta heterodoxia ha generado. Por ejemplo, tenemos a una Ana Mendez, supuesta "profeta" instituída por Rony Chavez un autoproclamado apóstol. Esta mujer ha introducido una amplia gama de ritos esotéricos a cuanta iglesia le abre las puertas, como por ejemplo, rasgar con un cuchillo telas negras cubiertas de billetes, declarando que está "abriendo las finanzas" para la ingenua iglesia que la recibe. Otras veces se le puede ver usando sal, fuego, espadas y toda una serie de parafernalias durante la realización de sus aberrantes ritos...
EL MODELO PIRAMIDAL DEL G12
Por otro lado tenemos a César Castellanos, un pastor surgido del catolicismo carismático y su sistema piramidal conocido como G12 (Gobierno de 12) quien declara que recibió el modelo por medio de una revelación divina mientras se encontraba vacacionando en la playa, seguramente meciéndose en una hamaca. Qué paradoja: Juan, el último apóstol legítimo, recibió la revelación del Apocalipsis mientras era reo del gobierno Romano, en una isla para condenados, y éste sujeto, Castellanos, en cambio; la "recibió" mientras se bebía un coco helado vacacionando en la playa...
Dentro de las propuestas que este sistema trae, se encuentra la postulación de que cada cristiano DEBE tener sus doce, a la manera de Cristo y sus doce apóstoles. De esa manera se asegura el líder que está a la cabeza un mega crecimiento, el cual opera a la manera de las famosas pirámides financieras, donde quien gana es quien se encuentra a la cabeza, en la cima de la pirámide. De este modo, Castellanos ha logrado amasar un gran poder económico y político a través del cual ha logrado tanto él como su esposa, la señora Claudia Castellanos, ocupar puestos en el senado de su país natal, Colombia durante varias ocasiones.
De echo, las instalaciones donde la MCI (Misión Carismática Internacional) se escuentra ubicada, es a la vez sede del partido político que sostiene a éstas personas continuamente en el poder y en el cual cada una de los varios miles de ovejas que conforman su congregación están incluídas.
Esta heterodoxia también está amaridada con la mencionada "Teología del Dominio" la cual propulsa que los cristianos debemos ocupar los primeros lugares de gobierno mundial. "Poseer, conquistar, gobernar, posicionarse", son palabras claves que los propulsores dominionistas continuamente están mencionando. Cuando usted escuche a un predicador, ministro o pastor, mencionar estas palabras; usted está en presencia de un maestro dominionista y debe huir de allí tan rápido como pueda.
Mucho se ha escrito ya acerca del plagio que Castellanos hizo de la fórmula católica que compone la esencia de su sistema gedocista. El la copió de dos monjes católicos: el Jesuita Ignacio de Loyola y el fundador del Opus Dei: Jose Maria Escrivá de Balaguer; para luego declarar haberla recibido "por revelación divina".
Para casi nadie es un secreto que Cesar Castellanos NO es cristiano evangélico sino católico carismático. El carismatismo fue la respuesta de la iglesia de Roma, al experimentar grandes cantidades de deserciones, durante el auge evangélico de las últimas décadas del siglo que recién pasó.
El papa romano a cargo en ese tiempo era Juan Pablo II, quien reunió varios agentes católicos a los cuales instruyó para que infiltraran las iglesias cristianas, aprendiesen su forma de operar y las duplicasen, haciendo de esa manera regresar las ovejas que se les estaban yendo.
Muchos de esos agentes del vaticano hoy son evangelistas famosos y pastores exitosos, como Castellanos, de iglesias relajadas, por un lado y esclavizadas por el otro, cuyo evangelio NO es el genuino evangelio de Jesucristo, sino una versión distorsionada de éste, como el G12, por ejemplo.
LA FALSA REFORMA APOSTOLICA
Esta heterodoxia surgió hace un par de décadas, con la repentina aparición de nuevos "apóstoles" y "profetas" dentro del seno eclesial. Repentinamente, después de 20 siglos de ausencia de este ministerio apostólico, según la historia de la iglesia cristiana; una avalancha de nuevos apóstoles ha invadido la iglesia contemporánea.
Da la impresión de que en algún lugar del planeta ha de estar operando a todo lo que da, un microondas apostolar, que de la noche a la mañana aparecen y aparecen apóstoles a diestra y a siniestra!...
Apóstoles de la ciudad, apóstoles del país, apóstoles de mercadotecnia; ...(apóstoles de pacotilla) y se han estado promocionando a todo lo que da, que ya han logrado la aceptación en gran proporción del pueblo cristiano.
Ser apóstol es el último grito de la moda eclesial, pastores que se han cansado de su humilde título, codiciosos de poder eclesial, que se han desviado del genuino propósito por el cual fueron llamados por Cristo, asimismo otros, que jamás fueron llamados pero que igualmente se lanzaron al ministerio, están siendo seducidos por esta moderna heterodoxia.
Estos hombres sedientos de poder, llegaron pisando fuerte, reclamando para sí el sitio de supremacía dentro de la iglesia cristiana. Sus desplantes de grandeza megalomaniaca resultan demasiado evidentes, y no tienen el menor empacho en declarar sus aspiraciones:
1. “Los apóstoles están llamados a ser primeros en rango y en autoridad” Guillermo Maldonado/ La generación del vino nuevo.
“Los apóstoles son la cobertura espiritual de ministerios, iglesias y ministros” Guillermo Maldonado/ La generación del vino nuevo.
Muchas cosas se pueden refutar de cada una de las declaraciones de este pseudo-apóstol. Entender cómo han logrado llegar tan lejos no es difícil si consideramos lo oportuno de los tiempos que nos ha tocado vivir, en los cuales los cristianos hemos descuidado la lectura de la Biblia, y hemos entrado de lleno en la era de la apostasía predicha para los tiempos finales, sin que muchos aún logren percatarse. A continuación les comparto una analogía, extraída del libro "El Evangelio es Jesucristo" que, espero en Dios, pueda publicar en breve:
La historia de un creyente llamado Juan
"Juan creció en un vecindario muy pobre. Su pobreza era tal que continuamente se le veía husmear entre los desechos de la tienda de abastos, de donde no en pocas ocasiones extrajo el alimento que él y su familia, a causa del hambre; comieron con avidez.
Los padres de Juan eran personas con muy escasa educación, debido a la necesidad que tuvieron de enfrentar la vida desde muy temprana edad. Su papá se ganaba la vida como jornalero, pero lo que ganaba apenas alcanzaba para medio vestir, medio comer y medio vivir.
La mamá de Juan siempre estaba muy ocupada criando a los diez hijos que le habían sobrevivido de los catorce que había dado a luz. Frecuentemente se sentía tensa y preocupada porque, hiciera lo que hiciera, parecía que nada alcanzaba para alimentar las diez bocas hambrientas de sus hijos.
Por eso, Juan tuvo que salir desde muy pequeño a buscar aliviar un poco la necesidad en su casa.
-Amada iglesia del Señor, con ustedes el gran ungido, el Apóstol “Juan Sinmiedo”…
Apenas si pudo terminar su escuela básica, pero ni pensar de estudiar más; cómo, si no se podía.
A los doce años Juan ya tenía un trabajo cuya remuneración entregaba a su madre a fin de ayudar a sostener a sus demás hermanos. El papá de Juan terminó convirtiéndose en un alcohólico, frustrado por su mala condición económica; y Juan tuvo que ocupar el rol que su papá dejara olvidado por causa de su alcoholismo.
Juan creció y se convirtió en un joven con ambiciones. Estaba cansado de su mala situación económica y de las humillaciones que tuvo que soportar durante su infancia.
Aunque su dura vida le había convertido en una persona reacia y de iniciativa.
Debido a eso, Juan pronto comenzó a ganar el favor de sus patrones y sin pensarlo, se convirtió en un hombre productivo. El éxito comenzaba a favorecerlo y eso le hacía sentir extremadamente bien. ¡Eso era lo que él deseaba! ¡Aquello que había buscado toda su vida! Y tal parecía que ahora ya todo se le estaba dando, que ya nada le faltaba…
¡Cuán equivocado estaba Juan al respecto! Porque ahora que creía que lo tenía todo, se sentía internamente vacío. La amargura que lo había invadido cuando niño se negaba a marcharse, y Juan no lo entendía, no sabía porqué… ahora que lo tenía todo.
Pero cuando uno de sus compañeros le compartió de Jesucristo, lo entendió todo: ¡El necesitaba de Jesús! Solo Jesús podía llenar el vacío que Juan había sentido durante toda su vida, de modo que lo aceptó y se convirtió en un cristiano.
La amargura de Juan finalmente se fue y él se sintió feliz, realizado.
Un día Jesús regaló a Juan el Espíritu Santo y Juan sintió que era el hombre más bendecido y afortunado del universo. Quería hacer todo por Jesús. Quería decirle a todo el mundo cuánto amaba a Jesús. De manera que Juan comenzó a destacarse como predicador en su congregación.
Un día, alguien vino a Juan y le dijo que veía en él grandes aptitudes para ministro del Evangelio. Juan se sintió honrado y muy feliz. Comenzó a anhelar el pastorado, de manera que inició estudios teológicos. Con el tiempo Juan se graduó y comenzó a pastorear una pequeña iglesia de cincuenta miembros. Juan trabajó arduamente y a la vuelta de dos años Dios había cuadriplicado la membrecía de la iglesia donde Juan pastoreaba.
Sin embargo, algo no estaba bien en el corazón de Juan.
Comenzó el día que casualmente se encontró con un antiguo compañero de la escuela Teológica.
Era una reunión de iglesias y Juan notó que su ex compañero era tratado con gran deferencia por el resto de los ministros de la fraternidad. Además según oyó, pastoreaba la iglesia más grande de su ciudad, con una membrecía que sobrepasaba por mucho, las de todos los demás pastores reunidos allí. Juan se preguntó cuál sería el secreto de su condiscípulo y se propuso no marcharse de la reunión hasta que lo oyese de sus labios.
La oportunidad se le presentó a Juan cuando la hora de la comida llegó:
Estaba disponiéndose a comer, cuando Fortunato Buenrostro se sentó justo al lado suyo.
Juan pensó que no lo había reconocido, de manera que se presentó y le recordó sus estudios teológicos afines. Por fin Fortunato pareció medio recordarlo y con aires de grandeza le contó su exitosa carrera ministerial, sus muchos logros; sus planes aún pendientes y sus grandes proyectos.
Juan se sintió muy empequeñecido ante los logros de este varón.
A partir de ese encuentro Juan ya no se siente feliz con su congregación. Ha comenzado a orar por avivamiento, pero parece que éste no llega a su iglesia. Trató de implantar nuevos programas pero a duras penas logra entusiasmar a la gente. Comenzó a presionar a su liderazgo, pero algunos se molestaron y se distanciaron más de él.
Juan no sabe qué hacer. De modo que entró a la página web de Fortunato Buenrostro y comenzó a estudiar las estrategias que éste estaba usando y pronto “la luz” lo iluminó.
Inmediatamente Juan se inscribió en una serie de cursos de formación apostólica que el ministerio de Fortunato estaba ofreciendo, y al cabo de algunos meses Juan fue ordenado “Apóstol”. Allí aprendió la importancia de su posición como “Apóstol” de su ciudad.
Ahora estaba en las ligas mayores y por fin podría ver cumplir sus sueños más preciados.
Ya se veía en grandes plataformas, rodeado de muchedumbre.
“por fe” veía los miles y miles de cds y dvds que circularían dando a conocer su ministerio. Pronto, muy pronto, el mundo sabría quién era él.
Juan estaba seguro que sucedería. Gracias al empuje de su “Padre espiritual y apóstol personal” Fortunato Buenrostro, pronto su ministerio podría alcanzar resonancia en la ciudad, después en el país, y según sus planes, lo hará también a nivel mundial.
Es la gran noche de Juan. Fortunato ha llegado a la ciudad y ha rentado un monumental lugar, desde el cual, lanzará el ministerio de Juan al pináculo de la fama y la popularidad.
Cierto que aunque su congregación ha crecido, también le ha costado perder algunas de las familias más fieles de su iglesia. Pero todo tiene un precio, ¿verdad?
El momento ha llegado. Juan sube los peldaños que lo separan de su ansiado éxito.
Lo hace mientras escucha las palabras de Fortunato Buenrostro, precedido de una gran ovación:
(El Evangelio es Jesucristo/ Susana García. pg. 123)
Lo anteriormente relatado pudiera parecer ficticio y chusco su final, pero la realidad no lo es. Contrariamente, la realidad supera la ficción. Debido a esta problemática es que decidí escribirlo en una obra literaria. Soy consciente que lo más probable es que ésta siga el mismo destino que el libro del hno. Hank Hanegraaff; "Cristianismo en Crisis" el cual fue expulsado de las librerias cristianas debido a su corte apologético.
Obviamente: no es negocio para éstas darle difusión a una obra que expone las heterodoxias que componen la mayoría de sus Best-Sellers, como los de Joel Osteen, por ejemplo; las cuales están saturadas de Metafísica, de principios positivistas de la Nueva Era.
Deseo cerrar este artículo con algunas frases de célebres hombres de Dios, que nos antecedieron en la fe. Mi oración a Dios es que este artículo habra los ojos a aquellas ovejas que se encuentran engañadas por estas falsas y tergiversadas versiones del evangelio.
“No tenemos curiosidad después de Jesucristo,
Ni necesidad de investigar después del Evangelio;
Cuando hemos creído, no echamos de menos otras creencias,
Porque lo primero que creemos es que no hay otra cosa que creer”
Tertuliano, Siglo II
“En la fe cristiana, todo lo que es nuevo no es verdad.
Y todo lo que es verdad, no es nuevo”
Juan Wesley, Siglo XVIII
Dios les continúe bendiciendo.

































